La inteligencia artificial supone una mejora importante a la hora de evitar ataques informáticos, sin embargo no sólo la seguridad se beneficia de la inteligencia artificial sino que los atacantes también pueden hacer uso de ésta para realizar unos ataques más precisos y efectivos.
Ciberseguridad:
Aunque cuando hablemos de ciberseguridad podemos ver que las mejoras más notables son:
– Detección de amenazas en tiempo real.
Nos permite analizar grandes cantidades de datos en tiempo real, identificando patrones que podrían suponer un ataque.
– Protección antispam/phishing:
Cuando la inteligencia artificial detecta que puedes estar recibiendo ataques de phishing, o bien de spam analizando patrones dentro del correo. O sea que si recibimos muchos correos similares o que puedan parecerse a los correos de una página concurrida por nosotros, podemos generar sistemas para eliminarlo.
– Mejoras en la detección de el malware:
Los modelos de Aprendizaje automático (aprendizaje automático), pueden analizar el comportamiento de archivos o programas y detectar si existe alguna anomalía.
– Autenticación y controles de acceso más seguros:
En los países donde está permitido el uso de la biometría y por tanto podemos identificarnos con la huella digital o el reconocimiento facial, gracias a la inteligencia artificial obtenemos la biometría avanzada que nos crea una copia más exacta de nuestros datos biométricos y así mejorar la seguridad de nuestros dispositivos.
- Análisis de vulnerabilidades y evaluación de riesgos:
Con la IA podemos realizar un análisis general de las vulnerabilidades de una red y gracias al resultado poder aplicar mejoras.
Ciberataques:
Sin embargo los ataques también se ven mejorados con:
– Ataques más personalizados y sofisticados:
Phishing altamente dirigido que permite a los atacantes realizar correos que sean idénticos a un correo que podría ser oficial.
- Sistemas de evasión de detección:
Malware polimórfico que permite modificar el código automáticamente en función del sistema de defensa del dispositivo, por lo que las herramientas tradicionales se ven absueltas con esta mejora.
– Ataques automatizados y más rápidos:
Motores de búsqueda inteligentes: estos bots analizan su entorno y cambiar de estrategia en tiempo real escogiendo el mejor ataque dependiendo de cada situación.
– Análisis de vulnerabilidades:
Permite realizar un análisis de vulnerabilidades para así pueden ir directamente a los puntos débiles del sistema.
– Ataques distribuidos (DDoS):
Los ataques de siempre DDoS que son ataques masivos con redes de “bots” se ven mejorados con la IA ya que permiten una mejor coordinación de las redes y de esta forma hace un ataque más eficiente.
En resumen vemos que la inteligencia artificial ha mejorado tanto la ciberseguridad como los ciberataques. Por un lado, permite detectar amenazas y automatizar respuestas de forma más rápida y precisa. Por otro, los ciberdelincuentes la utilizan para lanzar ataques más sofisticados y difíciles de detectar, como phishing, personalizado y malware avanzado.
En resumen, la IA ha intensificado la lucha entre defensores y atacantes, haciendo que la ciberseguridad sea más efectiva pero también afrontando amenazas más complejas.


